#NoAlTPP. Ecosocialistas para recuperar la soberanía, el agua y todos los bienes comunes

Por Joaquín Araneda, Movimiento Anticapitalista

Se reactivó la discusión sobre el TPP-11 (Tratado Transpacífico) debido al nuevo intento de otorgarle suma urgencia en la discusión parlamentaria. Piñera aprovecha los límites del Pacto para amarrar el tratado previo a la Convención. Frenar la hipoteca soberana e imponer una nueva agenda para transformar todo en clave ecosocialista.

¿Qué es el TPP-11?

Fue durante el gobierno de Bachelet (2016) que se impulsó la iniciativa para adherir al Tratado Integral y progresivo de Asociación Transpacífico (TPP), acuerdo que busca someter -aún más- la soberanía del país a través de mecanismos de arbitrajes internacionales para dirimir las disputas entre las corporaciones extranjeras con los Estados.

El TPP reúne a 11 países (Canadá, Australia, Japon, Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam, Malasia Brunei, Perú, México y Chile) equivalentes al 13% de la actividad económica mundial. En un primer momento lo integraba Estados Unidos, país que posteriormente se retiró bajo el mandato de Donald Trump, hoy con el triunfo de Biden y su ofensiva para recuperar terreno internacional se plantea la posibilidad de su reincorporación. El documento inicial y el que se terminó firmando por el ex Canciller de Bachelet, Heraldo Muñoz, pocas diferencias mantiene con el originario que incluía a EEUU.

¿Qué busca el Tratado Transpacífico?

En simples términos es entregar la soberanía por secretaría a las corporaciones. Más de lo mismo pero empeorado. El economista Juan Gabriel Palma plantea en relación a los organismos que regirán las deliberaciones es que “se intenta crear con el TPP-11 una de las peores camisas de fuerzas para nuestra democracia en todas las materias que otros Estados o las multinacionales (incluidas las criollas “internacionalizadas” encuentre relevantes”[1].

Sin sutilezas el TPP limitaría la soberanía de Chile por diversos motivos. Aquí expresamos 9 puntos para oponerse al tratado:

  1. En un eventual cambio legislativo que busque favorecer al desarrollo público y estatal y que afecte las ganancias de una corporación transnacional, el Estado podrá ser demandado. Durante los últimos días se discutió el Royalty Minero, una medida insuficiente, pero que si hubiera estado en vigencia el TPP sería imposible de legislar o bien, Chile iría a un tribunal a medida de los intereses corporativos para revertir la medida.
  2. Los gobiernos y las empresas trasnacionales deberán tener por anticipado todo proyecto de regulación de políticas públicas que se intente impulsar en el país y si ellos deciden podrán intervenir en el proyecto, si el Estado hace caso omiso podrá ser demandado, ya que afectaría los intereses de la corporación.
  3. Profundiza la debacle ambiental provocado por el extractivismo, fomentando la perpetuidad del modelo de saqueo y exfoliación sobre nuestros territorios, impide medidas para frenar la contaminación del actual modelo productivo, ya que (una vez más), afectaría intereses corporativos.
  4. Aumenta la ofensiva sobre los pueblos originarios restringiendo sus diezmados derechos, puesto que incentiva la intervención de industrias extractivas con el beneplácito de un arbitro del capital extractivista.
  5. Las farmacéuticas consolidan la monopolización de las patentes. En tiempos de crisis sanitaria el TPP busca impedir los medicamentos genéricos y mantener la especulación sobre un derecho fundamental.
  6. Privatiza las semillas e incentiva los transgénicos y plaguicidas, con su ley de propiedad intelectual desplaza a la agricultura hecha por el campesinado y niega la posibilidad de la soberanía alimentaria.
  7. En el mismo sentido del punto anterior, se limitaría aún más la libertad de internet, amparada en el derecho de propiedad intelectual no permitiera el acceso democrático a la ya limitada información.
  8. Chile como laboratorio del capitalismo neoliberal mantiene nula intervención estatal sobre las ramas fundamentales de la economía, pero ahora con el TPP cerraría completamente esas puertas, ya que según el tratado niega el “trato preferencial a empresas estatales”.
  9. ¿Derecho a huelga, jubilación, descanso y vacaciones? Chile se somete a ser demandado si intenta mantener los estándares mínimos de la declaración de la OIT de 1998, intensificando la precarización laboral al reducir los derechos de las y los trabajadores, tales como el derecho a huelga, el argumento sería que “se verían afectados los intereses de las corporaciones”.

Si te interesa sumar más puntos del porqué negarse al TPP11 puedes revisar el tratado completo en el siguiente link: Tratado TPP

#NoAlTPP y derogar todos los TLC para recuperar la soberanía, el agua y todos los bienes comunes. La salida es anticapitalista y ecosocialista

Es evidente que en tiempos de crisis la prioridad es la ganancia sobre la vida y salud de las mayorías, así funciona la lógica del sistema que busca en cada momento el beneficio del 1% al intenta maximizar sus ganancias cada vez más. El TPP demuestra que el motor es sortear los limites de los estados nacionales al someter la poca soberanía a árbitros internacionales en beneplácito de las corporaciones, un paso más a la entrega del país. Dicha irracionalidad apunta a restringir los derechos laborales y profundizar la exfoliación y el saqueo extractivista, es decir, de “las dos fuentes de las cuales mana toda la riqueza” como lo plantea Marx, el trabajo humano y la naturaleza.

Oponernos al TPP pero también a todos los Tratados de Libre Comercio que hipotecan la soberanía es un paso fundamental para revertir la lógica capitalista, construyendo una hoja de ruta para y por el 99%, en dónde la producción, distribución y consumo se planteen a base de lo necesario socialmente y no los intereses de un puñado de capitalistas. Por lo tanto, la máxima democracia para que todo sea decidido por las y los trabajadores junto a los territorios. Un proyecto anticapitalista y ecosocialista que incluya como estrategia central el desmantelamiento de lo actual para transformar todo al servicio de las mayorías:

  • Control social y propiedad estatal de todos nuestros bienes comunes, comenzando por el agua.
  • Reconversión productiva de las industrias contaminantes y laboral/profesional de sus trabajadores y trabajadoras con garantía de continuidad salarial por parte del Estado.
  • Plan de transición, bajo control social y territorial, del actual modelo energético y productivo a otro basado en energías limpias y renovables.
  • Soberanía alimentaria, agricultura ecológica y supermercados estatales, sin pesticidas ni transgénicos.  
  • Derogación de las patentas de propiedad intelectual de los laboratorios farmacéuticos, libre acceso a la información y por un sistema universal de salud gratuito.
  • Ley de emergencia climática para la reducción cualitativa e inmediata de la emisión de gases de efecto invernadero, en el camino de su eliminación.
  • Fin al sometimiento imperialista, por integración y cooperación horizontal entre los pueblos hermanos del mundo.

Esas son nuestras causas y por lo mismo no nos podemos conformar con la Convención Constitucional hecha a medida del Pacto que firmó el FA con la derecha pinochetista y que ahora suma un nuevo capitulo con el peligro del TPP que amarraría aún más el país al saqueo. Opinamos que es central construir una nueva izquierda anticapitalista y ecosocialista que promueva estas ideas, es por eso que nuestras candidaturas están al servicio de dicha perspectiva y te invitamos a asumir el desafío con nosotras y nosotros en el Movimiento Anticapitalista. Súmate.


[1] https://www.ciperchile.cl/2021/01/26/todo-lo-que-siempre-quiso-saber-sobre-el-tpp-11-pero-nunca-se-atrevio-a-preguntar/#_ftn7