Día Mundial de la Salud ¿Que modelo necesitamos para frenar la pandemia?

El avance del COVID-19 pone de manifiesto la inviabilidad de un modelo amparado en el lucro privado, desnudando la crisis histórica a nivel sanitario en nuestro país y la incapacidad política de quienes están en el poder para resolver a favor de las mayorías. Otro modelo de salud es posible y necesario.

Mañalich, Piñera y la pandemia.

Como ya es habitual, hoy el ministro Mañalich a través de una conferencia de presa desde La Moneda anunció que pasamos los 5mil infectado y más de 40 muertes por COVID-19.  Planteó una confusa formula para la cuarenta parcial que se dictó para unas pocas comunas y manteniendo el absurdo toque de queda.

La poca claridad y la falta de información real deslumbran el pésimo escenario para enfrentar la pandemia que presentará su pico para los próximos meses. Tomando los números que han recopilado en un reciente artículo CIPERa partir de información entregada por el MINSAL «Los datos de ventiladores y camas críticas disponibles solo aparecen en reportes a la prensa. Según ellos el 2 de abril, el gobierno informó que se tenían cerca de 1.200 camas críticas; que había 200 pacientes en camas críticas, y de estos, 168 estaban conectados a respiración mecánica.  Un día antes el gobierno había informado que quedaban cerca de 220 respiradores mecánicos disponibles” [i]

Contrariamente, en vez de avanzar en medidas de inversión para hacer del sistema de salud uno digno, el Ministerio de Salud destinó 400 millones de pesos para una campaña comunicacional, dando muestra que en manos de este gobierno las ganancias de unos pocos son la prioridad.

Si bien el virus no discrimina entre clases sociales, sí lo hace el sistema de salud. Es por eso que el limite de un gobierno asesino como el de Piñera para enfrentar la pandemia son nulas, ya que defiende la salud como un medio de consumo, de pago y ganancia. Por un lado, las ISAPRES acumulan montos millonarios, mientras los test son escasos y no accesibles monetariamente.  Las y los trabajadores de la salud, la primera línea contra la pandemia, se encuentra sin insumos de protección, expuestos día a día al contagio en condiciones precarias.

La primera línea contra la pandemia.

El desmantelamiento de la salud pública para traspasarla a manos privadas, tiene una directa relación con la precarización laboral de quienes trabajan en el sistema sanitario.

Recientemente en un Live de Instagram del Movimiento Anticapitalista conversábamos con Margarita Araya, Vicepresidenta Nacional de CONFEDEPRUS y trabajadora del Hospital Dr. Sotero del Río de la comuna de Puente Alto (puedes ver la entrevista completa aquí), quien daba cuenta de la situación integral del personal de la salud y bajo qué condiciones están para enfrentar la pandemia. Relato que a la fecha se actualiza de esta forma: 286 funcionario de la salud están contagiadxs, de la atención pública son 256 y 30 del sector privado.

Es por eso que vemos la activación en la protesta de hospitales como el Gustavo Fricke de Viña del Mar, al denunciar y exigir insumos básicos para la protección del personal. Otro modelo de salud requiere la participación de las y los trabajadores.

Otro modelo de salud: único, gratuito y estatal.

Basta con repasar algunas medidas de otros gobiernos del mundo que han perfilado de mejor forma el aplacar la curva de contagio del COVID-19 para darse cuenta que estamos ante ineficientes en el gobierno.

Corea del Sur y Alemania han recurrido a testeos masivos con buenos resultados, Irlanda optó por centralizar a través del Estado el sistema de salud en medio de la emergencia. Medidas de gobiernos que de “izquierdistas” no tienen nada.

Si bien son medidas mínimas que gobiernos han debido tomar por la presión que significa la crisis sanitaria, ponen en cuestión, sobre todo en Irlanda, lo parasitario del sector privado, quienes motorizado por la ganancia no tienen la posibilidad –ya que iría contra sus intereses- de abordar el problema.

Las medidas de emergencia que venimos planteando, que puedes revisar aquí, implican un shock presupuestario y la declaración de utilidad pública de todo el sistema de salud privado con toda su infraestructura e insumos a manos de un Comité de Emergencia, compuesto entre quienes trabajan y la comunidad. Claramente son posiciones que chocan con el interés privado, aunque si se logran desarrollar avanzamos no tan solo en estar en mejores condiciones para enfrentar la pandemia, sino que pondremos en marcha un plan que puede resolver los problemas de fondo y estructurales de nuestro sistema de salud.

Esto requiere la participación activa y democrática de las y los trabajadores que hoy son la primera línea contra la pandemia, así lograremos avanzar en el modelo que hace falta: único, gratuito y estatal, un modelo de salud socialista.

Joaquín Araneda por el Movimiento Anticapitalista.


[i] https://ciperchile.cl/2020/04/06/aplanando-la-curva-desafiar-a-la-pandemia-parece-una-mala-idea/

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