Nuevo gabinete, movilización y alternativas

Piñera intentando salir de la lona

El golpe que sufrió el gobierno, lanzado desde las calles y filtrado por el congreso, busca en el cambio de gabinete un analgésico que le permita reconstruir un espacio político quebrado por la acumulación de fracasos. Ver más allá de la foto y con un lente anticapitalista puede permitirnos, no solo entender, sino avanzar en la construcción de una alternativa al decadente capitalismo criollo.

Por Martin Miranda y Maura Gálvez – Bernabé, Movimiento Anticapitalista

La crítica situación de millones de trabajadoras y trabajadores, de pobladoras y pobladores, de cientos de miles de jóvenes frente al avance de la pandemia, la brutal crisis económica y la Construcción por parte del gobierno de un “plan de contingencia” que no contiene nada, todo lo contrario, solo sirvió para profundizar su ruptura con las mayorías e intentar recuperar espacio en los sectores sociales que lo sostienen, sectores acomodados y la gran burguesía. Un intento desesperado por no perder espacio a derecha, consolidar el núcleo duro y apostar a la polarización. Sin embargo, terminó dejando a la oposición, que ya se metía de cabeza a un nuevo capítulo del pacto (el “dialogo” convocado por Blumel) una veta para golpear y reaparecer en la escena pública con el proyecto de retiro de los fondos de las AFP.

La potencia de la calle y el filtro parlamentario

La oposición que actúa decididamente en los marcos del régimen heredado de Pinochet utilizó hábilmente un reclamo que se encuentra en el centro de las demandas de las mayorías, que identifican correctamente como un robo la existencia de las AFP, de terminar con el sistema privado de gestión de las pensiones. Un sistema que garantiza un flujo mil millonario hacia la especulación financiera y el salvataje a las empresas con los fondos de las y los trabajadores. Cuando decimos “hábilmente” nos referimos a que extirparon de este reclamo el % suficiente como para generar un hecho político y al mismo tiempo, que todo se mantenga en los estrechos márgenes del parlamento y la disputa de las camarillas. Golpear, pero cuidando de no voltear, como en una pelea arreglada de boxeo donde ambos contrincantes ganan lo suyo si llegan hasta el final.

Claro, no se esperaban que, con confinamiento y pandemia, las y los trabajadores tomaran esta bandera y la utilizaran como catalizador de todas las penurias que, no solo no encontraron respuesta, sino que se han profundizado del 18 de octubre a esta parte. Aún insuficiente, aún sin un alcance de mayorías, el proyecto del retiro del 10% fue entonces una pequeña revancha contra el robo monumental de las AFP.


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Así se configura el golpe al gobierno, así se produce el quiebre en la derecha, por el impulso de las mayorías imponiendo un proyecto que tomaron como bandera y empujando a la oposición que estaba más pensando en dialogar que en pegar. De todos modos, como el golpe llegó filtrado por el parlamento, permite nuevamente a Piñera maniobrar un cambio de gabinete para iniciar una “tercera y última etapa”, en el marco de una profunda debilidad, pero también con la acción decidida de la oposición preparando sus trajes electorales y sin intención alguna de ponerle fin al gobierno criminal, hambreador y con cero apoyos sociales de Piñera.

Cuidado, de todas maneras, los elementos no han desaparecido de la escena, la crisis del gobierno lejos está de ser resuelta y las medidas que comienzan a circular auguran grandes enfrentamientos, no solo internos sino con las y los trabajadores, las mujeres y la juventud. La oposición juega permanentemente en los márgenes internos del régimen, su disposición a lo electoral como única perspectiva y su predisposición a los pactos y contubernios con la derecha no deja de darle aire a los que dicen enfrentar y por otro lado, como siempre sucede que se pega y el golpe acierta, las mayorías populares se sienten fuertes, reconocen que los aires del 18 de octubre pueden seguir soplando y el stand by impuesto por las pésimas condiciones sanitarias impuestas por el gobierno, empieza a disiparse.

Un gabinete a la medida de la polarización

El nuevo gabinete refleja entonces un corrimiento del gobierno hacia la solidificación del bloque más duro y decididamente de “derecha”, parecen haber sacado la conclusión de que pegando a ambas bandas no obtienen resultados en ninguna de ellas y se proponen una “tercera y última etapa” más claramente orientada a aplicar las medidas de ajustes necesarias para garantizar un piso básico a los sectores de la burguesía que ven con preocupación el futuro.

Pinochetistas de la primera hora, gerentes del gran capital, furiosos anti reforma constitucional y también “dialoguistas” como Desbordes, incorporados ahora al chaleco del gabinete y controlando por esa vía su rol de “negociador”. Piñera pidió “seguir hablando con la centroizquierda”, claro que sí, les debe a ellos seguir en el cargo cuando la movilización lo había empujado al borde del precipicio, pero el mensaje del rearmado del gabinete es un mensaje interno y externo: recibieron el golpe, se preparan para responderlo.

Este gabinete también sirve a la oposición, obvio, para reafirmarse a la “izquierda” de algo. Así se prepara la contienda que quieren tiña de conjunto el escenario político: la electoral.

Sin dudas ese será un aspecto muy importante que atravesará cada día con más fuerza la escena nacional, ya existen candidatos de todos los colores y muchos más enviaros sus trajes a la tintorería para lanzarse en los próximos días. Pero no será un proceso tranquilo, “normal” sino cruzado por la lucha de clases, por la movilización de trabajadoras y trabajadores, por la movilización feminista como la que logró la condena al violador Pradenas, la emergencia de la juventud de la primera línea, que no ha tenido respuestas a sus reclamos.

Una propuesta Anticapitalista frente a este escenario

Si has llegado a este punto, seguramente te preguntas “¿Bueno, pero que hacemos?” Desde el Movimiento Anticapitalista tenemos una serie de propuestas frente a la actual situación, que, por supuesto parten de exigir y propagandizar como sería un verdadero plan de emergencia frente a la pandemia, sanitaria y económica, cuestión que no plantean los partidos del régimen.

Un plan que parte de afectar los intereses de los ricos, con un fuerte impuesto y la garantía de un salario global de 500.000 pesos como mínimo para todas las familias que lo necesiten.

La declaración de utilidad pública de todo el sistema de salud, su centralización nacional y su estatización con control social para poner todos los recursos del país al servicio de enfrentar la pandemia.

El retiro inmediato de las fuerzas represivas de las calles, el desmantelamiento de Carabineros y la libertad inmediata a todas y todos los detenidos en el marco de la rebelión de octubre y demás presxs políticxs.

La estabilidad laboral, la asistencia directa y la garantía de un salario para las y los trabajadores honorarios.

El final de las AFP, construyendo un sistema estatal único y solidario de pensiones gestionado por sus beneficiarios.

Estas primeras medidas serían el inicio de un camino de transformación profunda de nuestro país, no solo no son utópicas, sino que se trata de una necesidad urgente para responder a la situación crítica en la que nos encontramos. La pregunta es ¿Cómo logramos imponerlas?

Pelear por la unidad y construir una herramienta de mayorías

Desde el Movimiento Anticapitalista queremos proponerte algo, a ti que te pasas el día trabajando y no tienes derechos, ni cuidado. A ti que luego de estudiar durante años te encuentras endeudada y sin reconocimiento de tu tarea y tu esfuerzo en el marco del mismo Estado. A ti que el 18 de octubre prendiste fuego el régimen de Pinochet, que exigiste que Piñera se vaya y luego lo viste ser salvado por el pacto de la “izquierda” parlamentaria. A ti queremos invitarte a organizarte con nosotres, a reunir una fuerza capaz de amplificar nuestras voces y fortalecerlas. También queremos proponerte que lejos de confiar en el PC o el FA, partidos que solo ven la política como un juego con casilleros que pretenden ocupar, nos ayudes a pelear por una unidad diferente, de la izquierda y las organizaciones populares que queremos terminar con el capitalismo, que no pactamos, que defendemos la movilización como método, pero no rechazamos la pelea electoral que se viene.

Súmate a construir con nosotros y nosotras, para que el próximo golpe no solo tire a la lona a Piñera y su régimen sino que ya no lo deje levantar.

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